¿Se puede medir la paz?

¿Cómo acercarnos al concepto de paz?

¿Cuándo hablamos de paz? ¿Cuando todo va bien, nos levantamos cada mañana, vamos a trabajar, cobramos al final de mes, cuando los años van pasando, los hijos creciendo y al final de nuestra vida laboral nos jubilamos? ¿O cuando no podemos ir al trabajo porque los medios de transporte no funcionan y nuestros sitios de trabajo ya no existen porque han sido bombardeados y lo que antes era un lugar lleno de vida, ahora está en ruinas? ¿Cuando ya no encontramos las casas que eran nuestros hogares? Las imágenes de muchas ciudades sirias y palestinas nos dan una idea de cómo podría ser vivir en semejantes circunstancias, algo que las generaciones de nuestros padres y abuelos también han llegado a conocer. Creo que coincidimos cuando digo que hablamos más de paz cuando la vemos quebrando. Exceptuando a la guerra civil en la antigua República de Yugoslavia, la mayoría de las naciones europeas llevamos ya varias décadas viviendo en paz. Sin embargo, para muchos países no es normal. La situación en el mundo parece sobrecogedora y nos remite a nuestro más profundo deseo, el de vivir en tranquilidad. Creo que la gran mayoría de las personas queremos esto, pero parece que no somos capaces de conseguirlo. En este artículo no quiero hablar sobre las causas de esta situación, sino sobre una cuestión más práctica: ¿Cómo se mide la paz?

Dos concepciones de paz

A primera vista, esta pregunta parece absurda, pero cuando intentamos definir el estado de paz, lo primero que nos vendrá a la mente serán calles intactas y llenas de vida, sin tanques ni militares. La falta de militares en las calles como imagen de ausencia de la guerra. Ésta es la definición con la que más se ha trabajado cuando se hablaba de paz, como ausencia de guerra. Desde los años 60, esta concepción de paz se describe como paz negativa, luego veremos su significado. Según esta definición, mientras no haya actos bélicos, se puede hablar de paz.

Entonces, ¿la situación de las dos Coreas se puede describir como pacífica? Probablemente no. El país sigue dividido desde la Guerra de Corea, las dos partes han evolucionado en diferentes rumbos pero no hay tratado de paz entre ellas. Como mucho, silencio de las armas durante la mayor parte de las décadas, pero no se puede hablar de un escenario pacífico. Debería existir un concepto que abarcara más que solamente el silencio de las armas. ¿Cómo podemos conseguir un estado más duradero de paz?

Johan_Galtung

Ésta es la pregunta que se hicieron muchos pensadores, entre ellos Johan Galtung, sociólogo y matemático noruego. Si decimos que para que haya una paz más duradera, debe haber cierta justicia social, parece que estamos expresando una perogrullada. Pero como dije al principio, se trata de definir parámetros de paz y medirla. En plena Guerra Fría, en un escenario donde se hablaba abiertamente de la posibilidad de una guerra nuclear entre las grandes potencias Estados Unidos y la Unión Soviética, Galtung fundó el Peace Research Insitute de Oslo (PRIO), en 1959 exactamente. El instituto se dedica desde el año de su creación a la investigación de la paz y las condiciones subyacentes. Si antes hemos dicho que durante mucho tiempo la paz se definía como ausencia de guerra, Galtung dio un paso más y sugirió un concepto más amplio de paz, llamado paz positiva. No debemos interpretar este nuevo concepto como algo valorativo, sino como un intento de superar la limitación del anterior.

¿Qué implica esta ampliación del concepto? Para Galtung y muchos investigadores que apoyan la línea del noruego, se trata de describir lo que hay detrás de la violencia visible. Se interesan por las circunstancias vitales de las personas, las necesidades básicas como el acceso a los recursos como agua y alimentos, pero también la facilidad de acceder a la educación, la posibilidad de votar y de ser votado libremente, de expresar libremente su opinión y la garantía de justicia. Vemos que este concepto de paz abarca más condiciones, se vuelve más complejo pero a la vez ofrece más manejabilidad operativa. El PRIO distingue en sus investigaciones entre diferentes formas de violencia. La violencia directa, es decir, los conflictos abiertos, son solamente la parte visible de un fenómeno subyacente al que los investigadores del PRIO denominan violencia estructural, que abarca fenómenos sociales como la marginación social y política, la exclusión, el racismo y el seximo que condicionan las circunstancias vitales de las personas.

El concepto de violencia estructural no es válido sólo para describir la sociedad dentro de un Estado, sino también para las relaciones interestatales. La relación entre países dominantes económicamente y otros países que sirven principalmente para la provisión de recursos de diferente tipo, sea en forma de materias primas, productos semifabricados o de fuerza laboral barata, es una relación a la que se puede aplicar el término de violencia estructural fácilmente.

 

Global Peace Index

Entonces, ¿cómo se mide la paz? En 2007, el Institute for Economics and Peace creó la iniciativa Vision of Humanity, con el claro objetivo de desarrollar unas herramientas que facilitarían la tarea de observar y medir la paz. En ese año publicó por primera vez su informe, basado en el Global Peace Index, donde se relacionan 22 indicadores, agrupados en tres áreas:

  • el nivel de seguridad y protección en la sociedad,
  • el grado de conflicto interno o internacional y
  • el grado de militarización.

 

A modo de ejemplo, estos indicadores tratan de cuantificar los muertos por conflictos políticos, pero también por criminalidad organizada, la facilidad de acceso a armas ligeras, importaciones de armas convencionales, el número de personas activas en fuerzas de seguridad, y desde luego, el peso del gasto militar sobre el Producto Interior Bruto.

Según el informe de este año, 2014, Islandia ocupa el primer puesto como país más pacífico, mientras que Siria ocupa el último puesto de los 162 países para los cuales existen datos. Los extremos de este ranking, los primeros y los últimos puestos, no sorprenden mucho. Sin embargo, es interesante la tendencia general, y esta es más preocupante. En el mismo informe se indica que, desde el año 2008, 111 países se han vuelto menos pacíficos, en contraste con 51 países que se han vuelto más pacíficos. Los conflictos intraestatales son los que han aumentado, con Siria como el ejemplo más visto, mientras que los conflictos interestatales se han reducido. El ejemplo más llamativo de un conflicto intraestatal sería Siria, que sufre la guerra civil desde la primavera de 2011, mientras que el conflicto entre Ucrania y Rusia se situaría en la categoría de conflictos interestatales.

 

GPI2014_fig_FB_2.3

 

¿Qué nos traen estas consideraciones? En primer lugar, “medir” e investigar la paz es una tarea extraordinariamente compleja. Pero definir la paz como la simple ausencia de violencia es simplificar demasiado la cosa. El nacimiento de conceptos como paz positiva y violencia estructural han ayudado mucho al análisis de conflictos en el pasado. Ahora se trata de convertir esta herramienta en una herramienta válida para pronosticar, en la medida de lo posible, conflictos latentes y posibles estallidos de violencia en un futuro próximo. Si hubiera voluntad política, los resultados ayudarían a prevenir la violencia, tanto dentro de las fronteras, que es el fenómeno más preocupante en la actualidad, como fuera de ellas. Desde luego, estamos lejos, muy lejos de ver voluntad política para remediar la situación. Los intereses particulares de muchos países impiden una verdadera y sostenible cooperación.

Lo resume mejor Steve Killelea, el fundador del Institute for Economics and Peace:

“Dado el deterioro de la situación mundial, no podemos ser complacientes con las bases institucionales de la paz: nuestra investigación muestra que es poco probable que la paz prospere sin cimentaciones profundas. Esta es una llamada de atención a los gobiernos, agencias de desarrollo, los inversores y la comunidad internacional en general que la construcción de la paz es el requisito previo para el desarrollo económico y social”.

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3 comentarios en “¿Se puede medir la paz?

  1. Saludos. Las ideas de Galtung me parecen un buen punto de partida para intentar entender la situación que vivimos actualmente en México. Trabajar en la construcción de cultura de la paz y del desarrollo es una tarea que tenemos que emprender como sociedad civil a partir de referentes como los que mencionas en tu texto, el cual encuentro muy inspirador.

    • Totalmente de acuerdo contigo. Para que consigamos paz duradera, hay que trabajar más a fondo en muchos temas: acceso a recursos, menos desigualdad, control de armas, control del crimen organizado …
      Espero que algún día se consiga.
      Gracias por tu comentario.

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