Ser político y las molestias que conlleva

Aristóteles, filósofo y científico de la Antigua Grecia, definió al ser humano como el animal capaz de relacionarse con los suyos y organizar la vida en sociedad de forma voluntaria. El fenómeno de crear sociedades se puede observar en muchos niveles. Las bacterias forman colonias, las abejas se organizan en sociedades más complejas, y la mayoría de los mamíferos vive en conjuntos, los cuales reciben diferentes nombres, en función de la especie de la que hablemos. Pero casi todas tienen en común que se organizan en sociedades de menor o mayor tamaño. Los seres humanos hacemos lo mismo, pero según Aristóteles, somos capaces e incluso obligados a organizar nuestra vida social de forma consciente, es decir, lo hacemos de forma espontánea y siguiendo pautas establecidas, pero también moldeamos y cambiamos nuestra forma de asociarnos, con menor o mayor independencia. Podemos crear asociaciones de vecinos, nos organizamos en grupos religiosos, creamos Estados y decidimos cuál será su sistema político, a los cuales luego otorgamos una constitución. Éste es el rasgo que nos diferencia de los animales y por el que Aristóteles define el ser humano como zoon politicon. Somos seres que pueden hacer política, pero también nos vemos obligados a hacerla, queramos o no. Parece que el hecho de organizarnos y reflexionar sobre la mejor forma de hacerlo es nuestra suerte y condena a la vez.

Platón, uno de los maestros de Aristóteles había reflexionado mucho sobre la cuestión de cómo organizar la vida política de su sociedad ateniense sin que los conflictos entre diferentes partes perjudicaran la vida de los demás. Platón era de una familia aristocrática que vivió el fin del viejo orden de la aristocracia en Atenas. Esto explica el modelo de sociedad ideal que surgió en su imaginación: una sociedad de dos clases. Por un lado estarían los los gobernados y por otro lado, la clase gobernante, compuesta de militares y filósofos. Esta clase de gobernantes obtendría el nombre de filósofos guardianes, por su destino de gobernar y vigilar el orden de la sociedad. Los guardianes serían escogidos desde muy jóvenes, la vida entre ellos se organizaría de forma colectiva, no existiría propiedad privada, y los miembros de esta casta recibirían una educación muy amplia e intensa para que estuvieran luego preparados para dedicarse exclusivamente a su tarea. Las ideas de Platón han calado mucho en Occidente, sobre todo la idea de disponer de una clase de personas que se dedicarían exclusivamente al bien de la sociedad. Por ejemplo, el compromiso de un funcionario de no compaginar su función con otro trabajo remunerado sigue esta pauta.

Como la mayoría de las personas no estamos dispuestos a hacer política, delegamos la toma de decisiones a nuestros representantes que, hoy en día, son políticos profesionales. Es decir, durante una etapa de su vida se dedican a la política, sea por vocación, sea porque es un chollo en muchos aspectos. En las democracias actuales votamos cada cuatro o cinco años para que estas personas representen nuestros intereses en la mayor medida posible, sin ir en detrimento del interés público, desde luego. Un político es representante de sus electores, pero también tiene que defender el interés público. Si vota, por ejemplo, a favor de una ampliación de presupuesto para Sanidad en detrimento de la parte de defensa nacional, sigue lo que él considera el interés público. Es posible que otro diputado del mismo partido piense diferente sobre el mismo tema.  La decisión sobre el presupuesto puede ir en contra de los intereses de una parte de aquella gente que le ha votado anteriormente. Ahí surge un conflicto de intereses que cada diputado tiene que resolver por sí mismo. En Estados Unidos es más normal que los diputados sigan su propio criterio, mientras en Europa predomina el fenómeno de la disciplina de partido, es decir, hay pocos representantes que divergen de la línea oficial del partido que le incluyó anteriormente en la lista.

Viendo la actuación de los ediles del Grupo Municipal Popular que abandonaron en fila india el pleno de Toledo cuando una madre iba a intervenir para denunciar la situación en el servicio de Oncología del Hospital Virgen de la Salud, hace pensar que esta instancia, llamada conciencia, parece estar ausente en algunas cabezas. Solamente una concejal de la fracción popular se quedó sentada. La portavoz del Grupo Popular declaró por la tarde que el abandono del pleno se debió a lo que su fracción llamó politización del dolor por parte de los otros grupos políticos.

Me pregunto, qué pasa por la cabeza de una persona que se ve en una posición con más derecho de protestar contra lo que ella llama politización de un conflicto que una madre de un niño con cáncer. ¿Qué frialdad hay que tener para levantarse justo en el momento cuando esta ciudadana de forma educada toma la palabra? Me pregunto si nos encontramos aquí con una clase de “representantes” que es capaz de defender sus privilegios de “gobernadores”, sin molestarse en asumir la responsabilidad que conlleva un cargo político. No sé si los otros grupo políticos habían invitado a los padres para expresar sus demandas pero, en caso que fuera así, ¿que hay de reprochable en ello? Politizar el dolor ajeno me parece tan repugnante como ignorarlo, pero aún así, veo más grave dejar a una ciudadana con la palabra en la boca. La labor de un político, sea del partido que sea, es representar los intereses de aquellos que lo han elegido y defender a la vez el interés público. Una parte de este trabajo consiste en asistir a los plenos, desde el comienzo hasta el momento en que se levanta la sesión, surjan conflictos o no. Si un político no es capaz de resistir la presión en un pleno, no debe presentarse a las elecciones. Si no está dispuesto a escuchar a los otros y resolver los conflictos en el foro destinado para ello, tampoco debe presentarse a elecciones. Y si demuestra semejante comportamiento ante la intervención de una madre que denuncia la situación en Sanidad en un área tan delicado como la Oncología, sin demostrar sensibilidad alguna con los padres, en este caso, Señorías, deberían dejar su puesto. Son Ustedes que “no entienden nada” y que se comportan como si pertenecieran a una clase privilegiada sin asumir las responsabilidades que conlleva su trabajo.

 

 

 

Anuncios

4 comentarios en “Ser político y las molestias que conlleva

  1. ¿Basta con argumentar que la demanda fue idea de la oposición y se acabaron los problemas? Estoy de acuerdo en que no se deben politizar estos casos pero creí por un momento que los políticos eran seres humanos también. Me equivoqué, los que desfilaron demostraron ser solo marionetas siguiendo a un líder y probablemente se les gratificará por el trabajo bien hecho.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s